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La experiencia de Guido [18-04-2020]

 

En estos últimos días, he podido apreciar o intuir, a través de esa ventana digital, de la que casi todos disponemos, cierto complejo de culpa, cierta depresión moral, cierto intento de destierro del humor, cierto cansancio del ánimo, cierto pudor por intentar ser feliz a pesar de…, cierto aborrecimiento del p….to “Resistiré”… El diagnóstico podría ser Incapacidad Moral Transitoria. Ya la había padecido, creí estar inmunizado, pero al igual que los rebrotes víricos, hizo de nuevo su aparición. Pues bien, no me da la gana volver a padecerla, así que me he recetado, por “prescripción no facultativa”, revisionar una de mis películas favoritas,”La vida es bella”, y he de decir que me ha sanado, la recomiendo como terapia.

 

Como seguramente sabréis, se trata de la experiencia de Guido, un judio-italiano que, al mudarse a Arezzo con el fin de trabajar para su tío en un hotel, se enamora de Dora que era una profesora integrante de una familia adinerada asidua al régimen fascista de Hitler.

 

Desde que la ve, Guido hace todo lo que está en sus manos para enamorarla y la sorprende de muchas formas. Pese a los contratiempos ambos se enamoran y escapan para hacer una vida juntos. Pasado un tiempo nace Giosué que es un pequeño que les da mucha alegría a los protagonistas.

 

Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, se desmorona el sueño de Guido y sin quererlo debe ir un campo de concentración junto a su pequeño, pero sin su esposa. El escenario es desgarrador, sin embargo, el protagonista crea historias y hace cosas para que su pequeño no sufra durante el proceso. Guido hace que piense que todo es un simple juego para ganarse un tanque de guerra real al acumular 1000 puntos. Esta capacidad hace que su hijo vea sólo cosas agradables frente a un mundo de horrores, mostrando que es posible ser feliz frente a situaciones difíciles.

 

Este relato tan agridulce me lleva pensar que la felicidad no depende tanto de lo que sucede a nuestro alrededor, si no que más bien se encuentra en la forma de ver la vida, en la aceptación de las circunstancias, en usarlas para nuestro beneficio emocional. Este relato está lleno de superación, belleza, tristeza, alegría, supervivencia, devastación, esperanza, y también humor…buen humor, ingredientes para “comerlos con patatas” a diario, que remedio ¿no?. Para mí, demuestra que puede haber muchas realidades, pero hay una forma de afrontarlas, más inteligente, más creativa, que quizá nos puede ayudar a tener una mejor forma, otra visión, del vivir.

 

Buen día a [email protected]!!!

 

Os quiero [email protected]!!!

Hoy, cómo no, la banda sonora de ésta película es la canción ideal, pero de regalo os dejo una de las escenas que más me gustan, y era difícil elegir, en la que Guido ejerce de “traductor” del oficial alemán que enuncia las normas del campo de concentración, espero que os dibuje una sonrisa cómo la ha dibujado en mí. Y aunque esa sonrisa sea agridulce, la oscuridad de ayer ya ha desaparecido en mí, hoy será un día mejor, mucho mejor.

el-pinche-feliz

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