Esta dieta resulta bastante efectiva, debido a que su base es líquida por lo que en lugar de asimilar la poca grasa se elimina.
La dieta la puedes hacer entre un mes y tres meses, pero se recomienda que sea con la supervisión de un médico, pues su nivel calórico bajo te puede debilitar.
La pérdida de peso puede oscilar entre los tres y los cinco kilos al mes, dependiendo de tu metabolismo.
Primer Día
Desayuno:
Una infusión con un poco de leche descremada, una rodaja de pan integral de salvado con queso descremado.
Almuerzo:
Caldo sin grasa. Media hora después, una porción de pollo asado sin piel y una guarnición de acelga salteada con media cucharada sopera de aceite de oliva, sal y limón.
Merienda:
Un yogur descremado y una galleta de arroz dietética.
Cena:
Un caldo sin grasa, y mejillones a la provenzal los cuales se preparan con una lata de mejillones al agua, ajo, perejil picado y media cucharadita de aceite. Se puede acompañar con verduras hervidas como zapallo, acelga, zanahoria, zapallito, cebolla y espinaca.
Segundo Día
Desayuno:
Un vaso de leche descremada o una infusión con leche magra, y una tostada de pan integral con queso blanco.
Almuerzo:
Un caldo sin grasa, dos salchichas de Vienna (bajas en grasa si puedes conseguirlas), y repollo hervido, cortado en tiritas y servido con un chorrito de vinagre. Gelatina dietética.
Merienda:
Una infusión con leche y una galleta de arroz dietética.
Cena:
Una sopa de verduras que no tenga papa, una ensalada verde completa, sin papa y aderezada con una cucharadita de té de aceite de oliva, ajo en polvo, sal y limón. Un filete de carne a la parrilla ( puede ser brochetta, si sale a comer afuera, un bife de lomo o cuadril). Una manzana al horno.