– Tiene el inconveniente de que tiende a secar los alimentos.
Es indicado para pescados y masas que deban crecer, pero menos para carnes y budines, que resultan demasiado secos.
– Otro inconveniente es que el dorado de carnes y de algunas masas resulta insuficiente, y el aire caliente puede llegar a quemar la superficie de los alimentos.