Si los ácidos contenidos en los alimentos te causan problemas, aquí tienes un truquito para averiguar si lo que vas a comer es o no es ácido:
– Coge la mitad de una col y córtala a rodajas.
– Cuécela durante una media hora.
– Luego la pones en un colador para recuperar el jugo que desprenda. Este líquido, de color violeta, será el indicador que emplearás. Guárdalo en la nevera.
– Cuando quieras comprobar la acidez de lo que vayas a comer o beber, echa un poco del líquido de col en un recipiente y añádele unas gotas o migajas del producto en cuestión.
– Si el indicador se vuelve de color rosa, la substancia analizada es ácida, si es base, el líquido se volverá de color índigo y si es neutra permanecerá violeta.