LA
BOCA. LOS DIENTES
Aliento fresco
Preparar una infusión con 85 gramos de
poleo, 10 de romero y una bolsita de manzanilla.
Enjuagar la boca con esta infusión después
de cada limpieza de dientes.
Aliento fresco
Contra el mal aliento, masticar hojas de perejil.
Después es posible masticar hojas de
menta para tener un aliento más fresco.
DIENTES
BLANCOS
Cepillarlos con tomillo
PARA DIENTES BLANCOS
Frotar la dentadura con ralladura de limón,
puesta en el cepillo de dientes.
DIENTES BLANCOS
Cepillar los dientes con bicarbonato.
BLANQUEAR SUS DIENTES
Se empapa un algodón con agua oxigenada,
y se frotan los dientes. Esta operación,
deberá repetirse varios días.
Los dientes quedarán blancos y brillantes.
BLANQUEAMIENTO POR LÁSER,
PASO A PASO
El blanqueamiento por láser es una técnica
cómoda y rápida que, si bien no
supera los métodos clásicos de
blanqueado dental basados en pasta, sí
que permite unos resultados muy rápidos
(hasta en una hora), y ahorra un buen número
de visiones al dentista. Se trata de una técnica
sencilla que se realiza en varios pasos:
Visita previa al odontólogo
para que determine si hay alguna pieza defectuosa,
compruebe la existencia de empastes y realice
una limpieza si fuese necesario.
Aplicación ambulatoria
de peróxido de carbamida. Se realiza
un molde de la dentadura del paciente, y durante
los tres días anteriores al tratamiento
con láser, se aplica durante al menos
tres horas una gota de peróxido de carbamida
en cada diente. Se trata de una sustancia que
blanquea ligeramente los dientes, ayudando a
resaltar el resultado final.
Aplicación del láser
y peróxido de hidrógeno, se realizan
aproximadamente tres pases de láser en
cada diente, de alrededor de 30 segundos, con
una pasta de peróxido de hidrógeno,
mucho más potente que la de carbamida.
El odontólogo tiene que regular cuidadosamente
la potencia para no penetrar en el interior
del diente, pero al cabo de alrededor de una
hora, la dentadura parece como nueva.
MENTIRAS DE LAS PASTAS BLANQUEADORAS
Según un estudio del Colegio de Odontólogos
británico, la mayoría de las pastas
de dientes que se anuncian como “blanqueadoras”
no tienen en realidad ningún efecto blanqueador
ni nada que se le aproxime. De hecho, de la
gran variedad de dentífricos examinados,
solo dos demostraron capacidades de blanquear
el esmalte.
Aún así, el obtuvo
ha obtenido un dato positivo, y es que, contrariamente
a lo que se cree, estas cremas “blanqueadoras”
tienen exactamente el mismo efecto abrasivo
que las que se presentan como no abrasivas,
por lo que su peligro no es demasiado grande:
no eliminan las manchas, pero al menos no las
expanden y las tienen siempre en el mismo sitio.
Motivo que, desde luego, no justifica su elevadísimo
precio ni lo fraudulento de sus campañas
publicitarias.
DETECCIÓN Y ELIMINACIÓN
DE LA PLACA DENTAL
En los primeros momentos la placa dental es
invisible, pero ante la continúa falta
de higiene se va haciendo cada vez más
espesa y aparente por la acumulación
de restos alimenticios. Para detectarla antes
de que se haga tan evidente se puede recurrir
a las tabletas o gotas de sustancias como la
eritrosina o el mercurocromo. Mediante movimientos
de la lengua, estas sustancias van impregnando
y pigmentando los lugares donde se deposita
la placa.
Un buen y frecuente cepillado
de los dientes es el mejor método para
eliminar la placa, y de todas las formas de
cepillarse la mejor es colocar la parte activa
del cepillo formando un ángulo de 45
grados con respecto al diente. Después
se tienen que realizar movimientos vibratorios
que hagan que los restos de los alimentos se
vayan introduciendo entre las cerdas del cepillo.
IMPORTANCIA DEL FLÚOR
Es conveniente acostumbrar a los niños
a lavarse los dientes con una pasta fluorada
e incluso a enjuagarse la boca con un líquido
fluorado. Éste ejerce una envidiable
acción protectora contra la caries, reduce
la solubilidad del esmalte frente a los ácidos
y su efecto antienzimático interfiere
en el metabolismo de las bacterias y, por tanto,
en la formación de ácidos. Además,
se le atribuye la capacidad de reconstituir
el esmalte que ha sufrido una agresión
ácida. La prevención de la caries
a través del flúor incluye como
estrategias la fluoración del agua bebida,
el uso de dentífricos fluorados y la
fluoración de la sal para condimentar
los alimentos.