1. ¿Qué
es enamorarse?
Enamorarse. El enamoramiento correspondido
hace que nos sintamos felices
Enamorarse es un estado emocional de
alegría y felicidad que sentimos cuando nos encontramos
fuertemente atraídos por otra persona, a la que
idealizamos y le atribuimos toda una serie de cualidades
que en la mayoría de los casos magnificamos.
En cada persona el enamoramiento surge
por causas diferentes y específicas. Vemos en esa
persona a un ser encantador que nos cautiva por una serie
de cualidades que nos gustan y nos atraen, su manera de
ser, comportarse, moverse, belleza, inteligencia, etc.
Incluso a veces no encontramos una causa objetiva y concreta
que justifique los sentimientos que experimentamos.
Cuando la persona enamorada es correspondida,
siente un deseo irresistible de estar con la otra persona,
de conocerla y de ahondar en su vida. Pero cuando esto
no es así y el enamorado no es correspondido, experimenta
un sentimiento de tristeza y frustración que tendrá
que ir superando para salir de este estado.
2. Del enamoramiento
al amor
El enamorado piensa que ese amor es
el definitivo, único e irrepetible y que va a perdurar
siempre. Sin embargo, es tan sólo el comienzo de
un proceso que puede o no acabar en verdadero amor, y
que dependerá en gran medida del conocimiento y
el trato que vaya teniendo de la otra persona, conocer
sus gustos, preferencias, objetivos etc.
Este proceso consiste en la maduración
de ese amor inicial para convertirlo en una amor sólido
donde se cimiente una relación duradera y de entrega,
dando paso en muchas ocasiones a un proyecto de vida en
común o de familia.
3. Falsos enamoramientos
Con frecuencia, algunas personas confundimos
el estar enamorado con otras formas de amor o de sentimientos.
Debemos tratar de identificarlas y de diferenciarlas del
verdadero enamoramiento. Algunas de ellas son:
1. Cuando la persona se enamora solamente
si hay un obstáculo que impide llevar a cabo una
relación, pudiendo ser este obstáculo el
propio rechazo de la persona a quien quiere conquistar,
o bien la existencia de un rival, o cuando está
casada, etc. En tal caso, cuando el obstáculo desaparece
y consigue su objetivo, el amor también desaparece.
2. Cuando una persona se siente atraída
por otra como consecuencia de lo que tiene o representa:
riqueza, poder, clase social, etc. Es lo que llamamos
el amor por interés. Personas que consiguen sus
metas a través de otros y se valoran en función
de los méritos del otro.
3. Personas inseguras que engañan
a la persona amada para seducirla, con cualidades que
no tienen u ocultando defectos. Son personas que conocen
muy bien sus limitaciones y que saben como ocultarlas
y evitar que el otro las perciba pero, tarde o temprano
salen a la luz y es cuando empiezan las decepciones y
el otro se siente engañado/a.
4. Tras una decepción amorosa,
hay personas que quieren volver a enamorarse para olvidar
el amor que le está haciendo sufrir, mantienen
una relación con otra persona con la que se sienten
cómodos pero no enamorados, pasado cierto tiempo
esta relación fracasa.
5. El caso de esas personas, sobre todo
adolescentes, que creen estar enamoradas de sus ídolos,
sienten admiración por lo que hacen o por como
son físicamente, y lo confunden con el amor.
4. Cómo
mantener el amor
Al comienzo de toda relación
es bueno conocer las inquietudes, hobbies y actividades
que a cada uno le gusta hacer e intentar respetarlas y,
en la medida de lo posible, hacerlas juntos pero, sin
forzar situaciones.
No debemos olvidar que también
es bueno hacer cosas individualmente y que es un error
pensar que las parejas que pasan más tiempo juntas
funcionan mejor.
En definitiva, se trata de no perder
las ilusiones que siempre habéis tenido ya que,
en la medida en que uno está bien consigo mismo
lo va a estar para aportar lo mejor de sí a la
relación.
Transcurrido un cierto tiempo, se pasa
de la euforia del comienzo a la tranquilidad de la vida
cotidiana, después de varios años de convivencia
se produce el cansancio y el deterioro de algunas parejas
que no han puesto los medios para evitarlo y esto junto
con la rutina puede conducir al final de la relación.
Para que esto no ocurra y mantengamos
la ilusión y entusiasmo,es preciso cuidar día
a día nuestra vida en común. ¿Cómo?
A través de los pequeños detalles y de la
comunicación, intentando cada día un acercamiento
mayor, demostrándole además a nuestra pareja
que la queremos y haciendo que se sienta feliz a nuestro
lado.