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NUTRICIÓN: EL PROBLEMA CON LAS DIETAS

Por Christine B. Needham

Antes de pensar en una dieta relámpago para adelgazar, considere algunos posibles efectos secundarios.

La mayoría del millón de personas que hacen dieta cada año probablemente no sepan los efectos colaterales causados por las de tipo relámpago, dice el doctor Martin Zinaman, del Centro de Salud Estudiantil del Instituto de Tecnología Rochester, en Rochester, N.Y.

Vivimos en una sociedad donde la gente quiere estar delgada, pero es crucial que también entienda lo que sucede dentro de su cuerpo cuando prueba alguna de esas dietas novedosas. No tiene sentido sacrificar la buena salud general sólo para bajar unas cuantas libras.

Zinaman señala posibles efectos secundarios de tres métodos populares para perder peso:

   1. Metabolife 356:
Excitabilidad e irritabilidad ocasionadas por la presencia de un estimulante. Los efectos a largo plazo incluyen hipertensión, latido cardiaco más rápido e irregular y otros problemas del sistema circulatorio.

   2. Dieta del Dr. Atkins:
Ketosis, estado acídico potencialmente peligroso causado por alterar el equilibrio de la base ácida dentro del cuerpo. Esta también elimina los carbohidratos de las comidas diarias. Otros efectos secundarios incluyen pérdida de calcio en mujeres, lo que las conduce a la osteoporosis, deshidratación, problemas de riñón, incluyendo piedras en él, náuseas y efectos a largo plazo en el sistema cardiovascular.

   3. Fen-phen:
Una mezcla química de drogas burla al cuerpo y elimina el apetito. Investigación a profundidad revela un posible nexo entre fen-phen y baja presión sanguínea, lo que resulta en embolia o infarto y funcionamiento anormal de las válvulas cardiacas.

Algunas sugerencias encaminadas a una pérdida de peso saludable son:

   1. Póngase metas realistas al adelgazar. Pregúntese estas cuestiones clave: ¿por qué desea hacerlo? ¿qué espera que pase cuando haya adelgazado? ¿está comprometido a seguir con su plan para adelgazar?

   2. Lleve un diario de su dieta. Escriba todo lo que come y bebe cada día. Esto le muestra de dónde vienen las calorías y dónde puede disminuirlas.

   3. Dése cuenta del proceso implícito. Esté preparado para algunas dificultades que pueda enfrentar a lo largo del camino y mantenga su mente en su resultado esperado.

   4. Beba agua. No sólo le ayuda a limpiar sus riñones, sino también a sentirse lleno. En vez de tomar muchos traguitos de agua, tome unos cuantos vasos de agua.

   5. Planifique sus comidas semanales por adelantado y evite compras compulsivas en los colmaditos de las esquinas.

   6. Formalice las horas de comer. No vea televisión o lea cuando come. Evite hacerlo con la mente ausente.

   7. Ingiera raciones pequeñas. Termine esa porción y luego decida si todavía tiene hambre. Si es así, entonces sírvase otra pequeña cantidad.

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