Aviso Legal y denegación de responsabilidad

MUJER: MUJER Y PODER econÓmico

Poder político | Poder económico

En la sociedad actual, las mujeres desempeñamos un papel que se hace cada vez más indispensable, tanto en la economía internacional, como en la nacional, local  y doméstica. Aún así su posición económica resulta bastante desfavorecida respecto a la de los hombres.

Determinados estudios concluyen que en los Consejos de administración de grandes empresas, la presencia de mujeres es prácticamente nula, aún cuando  el porcentaje mayoritario de la plantilla de la empresa esté constituido por mujeres, exceptuando, claro, los puestos de toma de decisiones.

Una mayor participación femenina en la vida económica de un país, es un indicador, que contribuye al desarrollo económico, además existe una relación empírica entre igualdad de género y crecimiento económico, o dicho de otra manera, las desigualdades de género en un país reducen el crecimiento económico; no hay mucha literatura al respecto, sin embrago existe cierta evidencia de que la presencia de la mujer eleva la productividad del trabajo.

Sin embargo, las mujeres no sólo pasan muchas menos horas que los hombres en empleos remunerados, sino que cuando trabajan fuera del hogar, su sueldo promedio es también bastante inferior al de los hombres. En algunos países el salario mínimo de la mujer es inferior en un 20% al del hombre. Esto crea la situación indiscutible de feminización de la pobreza. En 2005 el informe aprobado por el Comité de Derechos de la Mujer del Parlamento Europeo destaca que la extrema pobreza está más extendida entre las mujeres en casi 17 estados miembros de la Unión Europea. En la 50 sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, celebrada por Naciones Unidas en marzo del 2006 se puso de manifiesto que más del 70% de las personas pobres en el mundo son mujeres.

En pleno siglo XXI, la discriminación laboral de las mujeres sigue apareciendo como uno de los principales problemas observados en el mercado de trabajo. La menor presencia de las mujeres en puestos superiores puede explicarse en parte por las rigideces laborales y las preferencias con respecto a la maternidad. Por lo tanto las iniciativas que permitan compatibilizar la maternidad con el trabajo fomentarán la presencia femenina en el mercado laboral, y las medidas que establezcan que el coste de tener hijos recaiga en todos los trabajadores, mujeres u hombres, contribuirán a eliminar una gran parte de las desigualdades salariales.

facebook  tnrelaciones siguenos y descubre todas las ofertas y recetas siguenos en el twitter de tnrelaciones