Los pies, al igual que las manos, requieren cuidados para estar bien. El frío, el calor y el uso de un calzado no apropiado, pueden dañarlos y provocar durezas, ampollas, callos...
Durezas
Puedes eliminarlas con baños de agua caliente para reblandecerlas y después utilizar piedra pómez o una lima. Igualmente lo puedes hacer con compresas empapadas en aceite tibio. Para terminar date una crema hidratante a la vez que masajeas el pie.
Pies hinchados
Date un baño en los pies de agua templada con romero. Las sales e incluso el vinagre blanco son también recomendables. Luego aplica una crema hidratante.
Ampollas
Cuando llega el verano y con él el calor, los zapatos producen rozaduras en los pies. Empapa un algodón con leche fría y ponlo sobre la ampolla durante 15 minutos. Si se infecta debes reventarla y cubrirla con zanahorias hervidas y trituradas. Puedes desinfectarla también con agua oxigenada.