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Mi hijo tiene miedo de los extraños

 

El temor a los extraños es, a menudo, un trastorno que aparece de forma transitoria en los niños. Casi todos los bebés de seis u ocho meses pasan por la “crisis de los extraños”, la cual se caracteriza por el miedo y la inseguridad ante las personas y situaciones desconocidas.

 

El niño rechaza con lloros y pataletas a todo aquel que se le acerca que no sea de su entorno familiar; un amigo de la familia, la guardería, la canguro…

Este sentimiento de angustia no es negativo, el miedo es un rechazo natural. Además, esta frustración que manifiesta el bebé mediante el llanto, le fortalece de cara al futuro, ya que es evidente que no siempre sus padres van a estar a su lado. De todas maneras, no todos los bebés pasan por esta crisis, algunos niños desde que nacen son muy sociales, y cuando llegan a las primeras separaciones no manifiestan esa inseguridad.

Superar la inseguridad

Para ayudar a superar la inseguridad que tienen algunos niños ante los desconocidos, se pueden poner en práctica una serie de acciones para que se vaya acostumbrando a relacionarse con los demás. Por ejemplo sacarle de paseo para que conozca a otros niños. Estas primeras relaciones le permitirán ir conociendo el mundo de las relaciones sociales.

Para comprender que las cosas no dejan de existir por el hecho que desparezcan se puede jugar con él a ocultar sus juguetes.

 

Superar la inseguridad

Uno de los miedos más típicos a estas edades es el de la separación de los padres. Una idea habitual en los niños es la de que cuando sus padres se van de casa es para no volver. Por ello si cada vez que los padres se van se pone a llorar, es mejor dejarle entretenido con algún juguete y luego irse. Cuando sea un poco mayor, se le explicará que su madre o su padre tiene que irse por un tiempo determinado y que a una hora concreta volverán para estar con él.

Hay niños que son poco sociables por naturaleza. Si se da el caso, es mejor no forzarle y permitirle adaptarse a los extraños a su ritmo, puede que necesite más tiempo para conocer y querer a los que le rodean. Aunque a los padres del niño les cueste separarse de éste, deben acostumbrarle a estar con otras personas desde el primer día. Pasar unas horas con los abuelos o con sus tíos o primos puede ser una experiencia muy beneficiosa para el bebé de cara al futuro.

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