REMODELE SUS GLÚTEOS
Es indudable que los glúteos
tienen una connotación tanto estética
como erótica que bien pueden ser motivo
de orgullo de encontrarse firmes y bien formados,
pero también de baja autoestima si su
condición es flácida, tienen demasiada
grasa o resultan en extremo planos. La cirugía
plástica ofrece soluciones a estos casos,
¡conózcalos!
En años recientes las
cirugías de remodelación de glúteos
han aumentado su demanda entre las mujeres de
algunos países latinoamericanos, entre
ellos México. Los motivos se entienden,
ya que unas nalgas firmes y redondas son motivo
de atención para el sexo opuesto y de
envidia para las integrantes del mismo genero.
Es claro que al nacer los
glúteos vienen marcados por la herencia
y que crecen al ritmo del desarrollo, etapa
en la que de manera natural almacenan cierta
cantidad de grasa como preparación del
cuerpo para el momento de la maternidad. Pero
con el paso del tiempo su condición será
signo de los descuidos en los que se incurra,
por ejemplo, el sobrepeso provocará un
trasero gordo y falto de firmeza, tal como sucede
en quien ha olvidado hacer ejercicio periódicamente,
aunque de esto último también
resulten nalgas planas y sin dureza.
En nuestros días la
cirugía plástica ofrece soluciones
a la medida, las cuales presentamos a continuación:
Aumento de volumen
Es la más solicitada
según los especialistas, ya que unas
nalgas excesivamente planas y sin curvatura
son percibidas como carentes de forma. Para
incrementar el volumen el cirujano puede recurrir
a prótesis hechas con gel de silicón,
las cuales son más planas y tienen más
resistencia que la que se utiliza en el aumento
de mamas, lo que permite que el músculo
superior del glúteo soporte mejor la
fuerza a la que se ve sometida al caminar, correr
y saltar, así como al permanecer sentada.
La prótesis se coloca
debajo del músculo mayor, de manera que
no se nota externamente, tras una incisión
justo en el pliegue entre ambas nalgas, lo más
bajo posible para que quede oculta. Es importante
destacar que el material del que está
fabricada no es rechazado por el organismo,
y que no hay peligro de infección.
Existen en el mercado prótesis
que se inflan, pero corren el riesgo de que
pierdan aire, y además el resultado no
es del todo natural, principalmente al tocar,
ya que el material del que están hechas
es más duro que el gel de silicón.
Sin embargo, la tendencia actual es colocar
prótesis biodimensionales, es decir,
el material empleado en vez de ser liquido es
cohesivo, de manera que tiene la cualidad de
adaptarse a las características del glúteo.
El aumento de nalgas se puede
hacer tanto en hombres como en mujeres, en quienes
se puede emplear la misma técnica. La
diferencia radica en el sentido estético,
ya que el varón trata de potenciar la
silueta, es decir, que parezca más musculosa,
mientras que la fémina trata de darle
a la nalga la forma más redondeada posible.
Tras la intervención
es muy importante la colaboración del
paciente, ya que los primeros dos días
se pasan en la clínica boca abajo, para
después levantarse y caminar poco a poco,
pero durante una semana no debe sentarse más
que para lo indispensable, y hacerlo en forma
que no se comprima la zona operada; las siguientes
5 a 6 semanas deberá evitarse cualquier
ejercicio físico en el que participen
los glúteos, además de que la
higiene debe ser muy cuidadosa hasta que se
retiren los puntos. De tenerse estos cuidados
la cicatriz que se forme alrededor de la prótesis
quedará estable aunque dura, característica
que irá cediendo en aproximadamente seis
semanas.
Es de entenderse que los glúteos
estarán más sensibles a la estimulación
directa 2 o 3 semanas después de la operación,
de forma que debe evitarse el contacto físico,
después progresivamente volverán
a su estado normal. El paciente con implantes
de silicón en los glúteos debe
recordar que no deben ponerle inyecciones intramusculares
en dichas áreas, ya que se corre el riesgo
de pinchar la prótesis.
Finalmente, debe advertirse
a quien tenga la intención de aumentar
el volumen de sus nalgas que evite a toda costa
la inyección de silicón liquido,
ya que éste se filtra a todos los tejidos
cercanos pudiendo ocasionar infecciones, además
de que no se puede extraer en caso de complicaciones
o por deseo del paciente, cosa que sí
puede hacerse con la prótesis.
Volver a moldear
El cúmulo de grasa
en las nalgas afecta notablemente la autoestima
de quienes así lo viven, ya que la búsqueda
de una silueta más estilizada, especialmente
a partir de la década de los 80, se ha
vuelto uno de los cánones estéticos
más importantes establecidos por la sociedad.
Hasta hace unos años
la técnica más empleada para eliminar
la grasa excesiva en ciertas zonas era la liposucción,
la cual consiste en extraerla mediante cánulas
(ductos o pequeñas mangueras de material
especial), a través de mínimas
incisiones, empleando una máquina aspiradora;
ahora puede hablarse de la llamada liporreestructuración,
que en pocas palabras consiste en quitar grasa
de donde sobra para colocarla donde hace falta.
El proceso inicia cuando el
cirujano determina la zona (caderas y muslos
generalmente) en la que empleará la lipoaspiración,
para lo cual recurre a instrumentos con punta
roma (chata y sin filo) que no dañan
las zonas de donde se extrae la grasa ni donde
se implantará más tarde. A continuación
el sebo obtenido es depurado para ser depositado
en el área a remodelar empleando microjeringuillas
y microagujas. Para que el efecto sea homogéneo,
natural y duradero, las gotitas no deben inyectarse
todas al mismo nivel, sino en diferentes estratos
de la piel que se encuentran debajo de la capa
más superficial (epidermis), es decir,
en dermis e hipodermis.
Los mejores resultados se
obtienen al inyectar la grasa depurada en la
zona inferior de la nalga, justo por encima
del pliegue glúteo, de manera que éste
tenga forma más redondeada. Ahora bien,
la prótesis rellena muy bien las dos
terceras partes superiores de las nalgas, pero
no la inferior, por lo cual resulta ideal combinar
ambas técnicas.
Esta intervención,
que dura entre 2 y 4 horas según sea
el volumen de grasa a extirpar, se realiza con
anestesia local, o bien epidural (se inyecta
la sustancia en la médula espinal para
insensibilizar de la cintura hasta los pies).
Para la etapa postoperatoria se recomienda seguir
las mismas indicaciones que en el procedimiento
anterior.
Nalgas, posaderas, glúteos,
asentaderas, trasero, pompas, pompis, cola o
culo, ¿cómo lo conoce usted?,
aunque la pregunta en esta caso sería
¿qué tanto le gusta el suyo y
qué estaría dispuesta a hacer
por mejorarlo?