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La piel humana es el órgano del cuerpo que ocupa mayor extensión, es fuerte, flexible y capaz de autorregenerarse. En el adulto, el área total de la piel es de 1.8 m2 y tiene aproximadamente 2 millones de células.

La piel es una estructura que actúa como frontera y primera línea de 'defensa' contra la invasión de agentes externos como bacterias, virus y parásitos; es un agente de secreción y excreción a través de las glándulas sebáceas y el sudor que poseen propiedades antimicrobianas, capaces de eliminar los gérmenes; es además un órgano sensorial y finalmente un regulador de temperatura.

Por lo expuesto, la piel requiere de un importante cuidado para mantenerse sana: higiene y limpieza diaria, nutrición adecuada, respiración y ejercicio.

La Sábila y los productos naturales

Bien conocido es que tanto Nefertiti como Cleopatra usaban la sábila para embellecerse, sin embargo esta tradición se ha institucionalizado llegando a constituirse un importante elemento en muchos productos de belleza.

La limpieza facial es esencial debido a lo suave y flexible que debe ser la piel de la cara, sin embargo, el aire, el polvo, la contaminación, el sol alteran sus características y queda la cara expuesta al maltrato diario. El Aloe Vera o Ssábila (para decirlo mejor, Aloe Vera sin manapol) tiene dos componentes: lignimas (una celulosa) y polisacaridos (hidratos de carbono) que realmente penetran las tres capas de la piel; la epidermis, la dermis y la hipodermis, expulsando las bacterias y los depósitos de grasa que tapan los poros.

Al penetrar la sábila, la acción de los nutrientes naturales que posee como los minerales, las vitaminas, los 18 aminoácidos y las enzimas mejoran y estimulan la reproducción de nuevas células muertas de la piel. Además de la presencia de calcio regula el paso de líquidos en las células manteniendo su equilibrio interno y externo dando así salud a los tejidos del cuerpo.

Cuando la epidermis no puede desechar estas células y la grasa, los poros de la piel se tapan y las glándulas sudoríparas no pueden funcionar bien comenzando a formarse infecciones en la piel.

Por su poder regenerativo, cicatrizante, tonificador y de alta penetración en la piel, la sábila se usa en cremas humectantes, cremas de noche, mascarillas, champús, cremas tonificadoras o reductoras de grasa, desodorantes, etc; además en cremas bronceadoras y protectoras de la piel, procesada en forma de gelatina sirve para combatir el acné.

La sábila es un producto que puede ser combinado con facilidad con una gran cantidad de otros elementos naturales como los alpha hidroxiácidos, (por ej. el ácido glicólico) logrando trabajar en la retención de la hidratación natural, restauración de la flexibilidad y renovación de la sana apariencia de la piel (producto conocido como FACTOR R 3), junto con ácidos obtenidos de extractos de frutas como caña de azúcar, manzana, limón, té verde y otros.

El poder de la naturaleza

El jugo de zanahoria, es lo suficientemente rico en potasio contiene además una increíble cantidad de vitamina A que ayuda al hígado a eliminar toxinas del cuerpo.

Toma partes iguales de jugos de frutilla (fresas) uno o dos veces por semana. Esto ayudará a eliminar acumulaciones tóxicas y evitar el acné y las espinillas.

Los antiguos nativos del Caribe siempre utilizaban la papaya con fines cosméticos. Su extraordinario cutis se atribuía al uso de la pulpa de esta misma fruta se usaba para hacer desaparecer las pecas o arrugas causadas por el intenso calor del sol.

Las cerezas son un agente limpiador natural que ayuda a purgar el sistema estimulando la actividad de los riñones, la vejiga y el colon en donde tiene lugar la mayor parte de la descarga de desechos.

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