¿Qué es la caspa?
Caspa (Pityriasis capitis) es la formación excesiva de hojuelas o costras de piel muerta formada en el cuero cabelludo. A pesar de que es normal que las células de piel se mueran y formen hojuelas, algunas personas, ya sea crónicamente o como resultado de ciertas dolencias, experimentan una cantidad anormal de éstas, lo cual suele ser acompañado de enrojecimiento e irritación. La mayoría de las causas pueden ser tratadas con un champú especializado o con remedios caseros comunes.
A medida que crece la piel, las células epidérmicas son empujadas hacia afuera donde acaban por morir y caer como hojuelas de la cabeza. En la mayoría de las personas, estas hojuelas son demasiado pequeñas como para ser visibles. Sin embargo, ciertas condiciones pueden causar que el ritmo de cambio de las células sea inusualmente veloz, siendo especialmente común en el cuero cabelludo. En las personas con caspa, las células de la piel pueden morir y ser reemplazadas aproximadamente una vez cada dos semanas; al contrario de personas sin caspa en quienes tarda alrededor de un mes. El resultado es que las células muertas caen en bloques grandes que aparecen como pequeños trozos o manchas grisáceas en el cuero cabelludo.
La producción excesiva de Pityrosporum ovale regularmente se asocia a mayor concentración de sebo capilar; entonces, cuando alguien tiene cabello graso es más fácil que dicho hongo penetre la epidermis de su cuero cabelludo. En el momento en que esto ocurre el organismo humano se defiende y trata de expulsar al parásito mediante reproducción celular acelerada.
Cabe destacar que la aparición de caspa también se relaciona con insuficiente producción de grasa y factores hereditarios. Asimismo, es importante considerar que este padecimiento puede presentarse en las siguientes formas:
Seca. Se manifiesta con la aparición de numerosas y finas escamas blanquecinas o grisáceas, las cuales pueden dar aspecto "enharinado" al cuero cabelludo; suele acompañarse de intensa comezón.
Grasa. Se caracteriza por formación de escamas grasas y amarillentas, mismas que se adhieren tanto al cuero cabelludo como al cabello; en consecuencia, hay inflamación, irritación y sensación de picor.
En ambos casos es necesario utilizar productos anticaspa, de los cuales hay para cabello seco y graso, productos que en general eliminan escamas, purifican al cuero cabelludo, calman la comezón y atacan al microorganismo.
CHAMPÚ ANTICASPA:
Las compañías de cosméticos han desarrollado champús para aquellos que tienen caspa. Estos contienen fungicidas como piritiona de zinc y sulfito de selenio que ayudan a reducir la caspa Malassezia furfur. El Alquitrán y el Salicilato y sus derivados son usados también a menudo.
Es fundamental que la fórmula de los shampoos anticaspa contenga los elementos que a continuación se describen:
Antihongos. Reducen la cantidad de hongos o levaduras en el cuero cabelludo; en esta categoría se incluyen las sustancias denominadas piritionato de zinc, sulfuro de selenio, ketoconazol, climbazol y octopirox.
Agentes antiprolifetrantes. Disminuyen la producción de células del cuero cabelludo sin actuar necesariamente en forma directa contra el hongo; en este grupo se encuentra el alquitrán mineral.
Agentes queratolíticos. Incluyen al ácido sulfúrico y salicílico, compuestos que sólo controlan los síntomas.
La aplicación de estos shampoos requiere procedimiento especial, el cual incluye los siguientes pasos:
Leer las instrucciones del producto que se decida utilizar, ya que algunos pueden tener contraindicaciones o indicaciones especiales.
Si al aplicar el shampoo se percibe irritación en el cuero cabelludo, hay que suspender inmediatamente su uso y consultar al dermatólogo.
Al lavarse, se debe dejar la espuma en el cabello durante algunos minutos para que sus agentes actúen y, posteriormente, enjuagar muy bien.
El siguiente paso consiste en aplicar acondicionador, el cual sólo deberá emplearse de la mitad de la melena hacia las puntas.
Retirar la humedad de la cabellera con ayuda de una toalla y dejar secar al natural; también puede recurrirse a la secadora eléctrica, pero debe usarse aire tibio o frío y a 15 centímetros de distancia de la cabeza.
Además de seguir los consejos antes descritos también es necesario procurar las siguientes medidas:
Reducir el consumo de grasas e incrementar el de frutas, verduras y fibra.
Beber entre 2 y 3 litros de agua diariamente.
Moderar el uso de estilizadores y fijadores capilares.
Evitar tintes y permanentes mientras la caspa siga presente.
No aplicar colonia ni perfume a la melena, pues estos productos contienen alcohol y resecan el cuero cabelludo.
No compartir cepillos, peines ni accesorios capilares.
Lavar frecuentemente cepillos y peines.