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Belleza: Cuidado del cabello, la Alopecia

¿Qué es la alopecia?

La palabra "alopecia" desciende del término griego "Alopex" que significa "zorro". La Real Academia Española define la alopecia como: "caída o pérdida patológica del pelo". Quizá sea una definición corta pero resulta más que acertada.

La alopecia es la caída prematura o ausencia de pelo en una o varias partes del cuerpo. Sus causas son múltiples y los tipos de alopecia se clasifican de la siguiente manera:

Alopecias no cicatriciales:

Son muy comunes y pueden mejorar o curarse por medio de tratamientos e incluso algunas se revierten espontáneamente sin necesidad de ser tratadas. En este tipo de alopecias el folículo piloso tiene un comportamiento patológico pero sigue con vida a menos que la alopecia se extienda por períodos muy largos (alopecia común o androgenética).
Podemos clasificarlas de la siguiente manera:

Alopecia androgenética: se la conoce también como alopecia androgénica, prematura o calvicie común. Afecta a muchos hombres y rara vez a las mujeres.

  • Los andrógenos son las hormonas responsables de la caída del cabello y es por eso que muchos de los tratamientos actuales inhiben lo producción de las mismas.
    Si la calvicie continúa avanzando y los folículos pilosos mueren, el proceso se torna irreversible y no existe tratamiento para restablecer la situación. Solamente puede repararse trasplantando folículos vivos de otras zonas hacia la coronilla y las entradas; un microtrasplante capilar. Lo ideal por supuesto, es combatir la caída mientras los folículos tienen vida.
    La mujer es más afortunada que el hombre ya que la alopecia androgenética solamente aparece en la parte delantera de cuero cabelludo dejando el cabello más ralo pero en raras ocasiones llega a tener zonas totalmente despobladas como en el hombre.

  • Alopecia areata: se desconoce la causa pero sus síntomas son claros: parches redondos en la cabeza totalmente despoblados de cabello. Alopecia total (AT) es cuando se pierde completamente el pelo del cuero cabelludo. En los casos de Alopecia universal (AU), se pierde el pelo de todo el cuerpo.
    Aún no existen tratamientos totalmente efectivos para este tipo de alopecia. Las terapias que se utilizan con medianos resultados son: luz ultravioleta, corticosteroides tópicos, inyecciones de esteroides o agentes irritantes para excitar a los folículos estimulando el crecimiento del cabello.

  • Alopecia traumática: puede ser provocada por el uso de secadores de pelo, peines metálicos o cualquier otro elemento capaz de generar lesiones en el cuero cabelludo. También puede generarse cuando el paciente -en un estado maníaco- se arranca los pelos a sí mismo. A esta patología se la conoce como tricotilomanía.

  • Alopecia difusa (Efluvio telogénico crónico): el término "Efluvio telogénico" fue acuñado por Kligman en el año 1961. Es la pérdida aguda del pelo tras enfermedades sistémicas crónicas, estrés emocional, enfermedades febriles o parto. En éste último, el efluvio telogénico puede durar hasta 6 meses para luego recuperarse totalmente.

  • Alopecia por drogas o fármacos: la vitamina A en grandes dosis, los citostáticos, antitiroideos, anticoagulates, el mercurio y el ácido valproico son capaces de producir alopecia. Cuando la droga se suspende la alopecia desaparece.

  • Alopecia por enfermedades sistémicas: de origen endocrino, infeccioso, Lupus eritematoso o déficit nutricional.

  • Alopecia por síndromes hereditarios: en el caso de la atriquia congénita, el individio carece de pelo. También la encontramos en la alopecia triangular temporal, en el síndrome de la pérdida del cabello en anagén, en la hipoplasia del pelo y el cartílago, en el síndrome de Menkes, en la displasia ectodérmica anhidrótica y en el síndrome tricorrinofalángico.

 Alopecias cicatriciales:

Lamentablemente este tipo de alopecias suele ser irreversible porque existe un daño, malformación o ruptura total de la estructura folicular. No existe un tratamiento o droga que ayude en una cabellera con folículos inertes. Si existieran zonas no dañadas puede recurrirse a un implante capilar.
Las alopecias cicatriciales se clasifican de esta forma:

  • Alopecias infecciosas: micóticas (querión, candidiasis, favus); bacterianas (sífilis, lepra, acné necrótico); virales (herpes, varicela); protozoarias (Leishmaniasis).

  • Alopecias por agentes físicoquímicos: agentes cáusticos, traumatismos mecánicos, quemaduras y rediodermitis por rayos X. Tengamos en cuenta que los folículos son sensibles a las radiaciones.

  • Alopecias tumorales: tumores dérmicos y metástasis. Mastocitos, epiteliomas basocelulares o espinocelulares, linfomas y tumores anexiales.

  • Alopecias por dermatosis: síndrome de Graham-Little, dermatomiositis, mucinosis folicular y sarcoidosis.

  • Alopecias por enfermedades hereditarias: poroqueratosis de Mibelli, nevus epidérmico, enfermedad de Darier, ictiosis y aplasia cutis.

  • Alopecias síndromes clínicos decalvantes: dermatosis pustulosa erosiva, foliculitis decalvante, alopecia parvimaculata y pseudopelada.

¿Cuál es la cantidad normal de caída del cabello?

Si tuviésemos que dar un dato diríamos que de 50 cabellos a 100 sería lo normal.

Sin embargo, el problema no está tanto en cuánto se cae, sino en cómo se cae… si el cabello se cae pero es reemplazado, entonces no hay ningún problema. El problema viene cuando ese cabello que se cae no es reemplazado por otro.

Causas de la caída del cabello

Existen múltiples causas que producen la caída del cabello. Una dieta carente de nutrientes esenciales, problemas de tiroides, infecciones, stress, anemia, exceso de cosméticos (tinturas, planchita), son factores que sin lugar a dudas, colaboran con la alopecia.

Los efectos colaterales de algunos tratamientos también pueden provocar caída del cabello.

La quimioterapia o las radiaciones son un ejemplo.

Sin embargo, la Alopecia Androgenética o Androgénica es la más común y afecta -de alguna forma- a la mayoría de los hombres.

El 90% de los hombres mayores a 21 años presenta alguna recesión en la zona frontotemporal (entradas) y el 50% de los hombres mayores a 40 años tiene la zona de la coronilla despoblada.

Para ser más claros, 5 de cada 10 hombres (mayores a 40 años) sufren alopecia en ambos sectores del cuero cabelludo y 9 de cada 10 (mayores a 21 años) padecen alopecia solamente en la zona de las entradas



Recuerda que es absolutamente normal perder alrededor de cien cabellos al día. La alopecia se diagnostica cuando los cabellos nuevos son más delgados que lo normal. Tampoco hay que confundir un "cabello fino" con alopecia ya que existen muchas personas que siempre han tenido el cabello fino o con aspecto débil. Esto no necesariamente significa alopecia.

En la alopecia androgenética, las responsables de la caída del cabello son la enzima 5-alfa-reductasa y la hormona testosterona. La enzima convierte la testosterona en dihidrotestosterona (DHT) quien finalmente se encarga de reducir los folículos haciendo que las membranas del cuero cabelludo se tornen rígidas.

De esta forma, la estructura folicular recibe menos irrigación sanguínea y los cabellos nuevos son más débiles y finos de lo normal. Al final del proceso, los folículos se atrofian y el cabello que se cae no es reemplazado por cabello nuevo.

Se han estudiado los niveles de DHT en personas con alopecia androgenética y suelen ser normales. Por lo tanto, la ciencia ha determinado que no es un nivel elevado de DHT lo que produce la alopecia sino una sensibilidad particular de los folículos frente a la DHT.

Los tratamientos que inhiben la enzima 5-alfa-reductasa tienen buenos resultados justamente porque evitan la producción de DHT.

Los folículos pilosos reciben testosterona y sangre de los vasos capilares.
La enzima 5-alfa-reductasa (5ar) convierte la testosterona en DHT.

En los hombres predispuestos genéticamente a la pérdida de cabello, cuando los niveles de DHT suben pasa lo siguiente:

1 - Se acorta el tiempo de la fase de crecimiento (Anágena).
2 - Los folículos se achican produciendo un cabello más fino.
3 - La cantidad de cabellos visibles se reduce.

No a la caída del pelo

Perderlo no es, lamentablemente, patrimonio exclusivo de los hombres. Las mujeres eliminamos parte de nuestra cabellera debido a innumerables factores. Entre ellos, ocupa el lugar número uno el estrés y la ansiedad.

También los productos y la manera de peinarlo que adoptemos. El uso de champú y acondicionadores en base a proteínas, con fórmulas que protejan y ayuden a engrosar el pelo, son normas básicas para recuperar su cantidad y salud.

Una buena forma de comprobar su calidad es observar si al utilizar una pequeña cantidad se forma demasiada espuma.

En cuanto a los cortes, cuando visites la peluquería conviene elegir uno en capas o asimétrico, corto o medio, que dé más volumen y movimiento o directamente opta por una permanente. También con reflejos o coloración se puede dar cuerpo al pelo, aunque no conviene abusar.

Para peinarlo es fundamental la elección de un buen peine de dientes anchos y un cepillo de cerdas naturales, ya que son mucho más suaves.

En los últimos dos años han entrado al país gran cantidad e modeladores capilares (en forma de ampollas, emulsiones y fluidos concentrados) que en lugar de castigar y dañar el pelo, le otorgan el mismo efecto con un plus de nutrición que lo revitaliza. Para el enjuague, no abuses del agua caliente, es preferible la tibia o fría ya que la primera arruina la oleosidad natural que recubre el pelo.

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